Visto: ¡este Lexus GS-F se vuelve ecológico!
Un breve vistazo al Lexus GS
El Lexus GS debutó en 1991 como una berlina deportiva de lujo, destinada a llenar el hueco entre el cómodo LS y el compacto IS. El modelo se ganó el reconocimiento mundial principalmente por su calidad de fabricación, confort y fiabilidad, pero las ambiciones deportivas tardaron en llegar. Aunque el GS 430 y el GS 460 ofrecían algo más de garra, faltaban los verdaderos fuegos artificiales. Eso cambió con la introducción del GS-F en 2015, basado en el GS de cuarta generación (L10).
El V8 en un mundo de turbos
El propulsor del GS-F es digno de elogio: un V8 atmosférico de 5,0 litros con el nombre en clave 2UR-GSE, que rinde 351 kW (477 CV) y 530 Nm. Ya conocíamos este motor por los Lexus RC-F e IS-F. El V8 destaca no sólo en la entrega lineal de potencia, sino sobre todo en la percepción. No hay sonidos artificiales del motor a través de los altavoces, sino un rugido crudo y auténtico hasta más de 7.000 rpm. El motor está acoplado a una transmisión automática de ocho velocidades.
Lo que hace realmente especial al GS-F es el Diferencial de Vectorización de Par (TVD). Este sistema puede distribuir activamente el par entre las ruedas traseras, proporcionando al coche un paso por curva más agudo. Hay tres modos: Estándar, Slalom y Pista. En la práctica, este sistema confiere a la pesada berlina un carácter sorprendentemente juguetón.

Suficientemente rápido, como un Lexus GS-F
A diferencia de sus fornidos rivales alemanes, el Lexus GS-F no es una potencia brutal que abrume a su conductor. El sprint hasta 100 km/h dura 4,6 segundos y la velocidad máxima es de 270 km/h. Esto lo hace rápido, pero no bate récords. El secreto está en el equilibrio: el coche se siente ágil, predecible y comunicativo. Con un peso en vacío de 1.830 kg, es relativamente ligero en su clase.
Concurso
La GS-F entró en un segmento muy reñido. Sus principales homólogos eran:
- BMW M5 (F10): con un V8 biturbo de 4,4 litros y 411 kW (560 CV).
- Mercedes-AMG E 63 (W212): inicialmente con V8 atmosférico, más tarde con V8 biturbo de 409 kW (557 CV).
- Audi RS 6 (C7): con tracción total y un V8 4.0 TFSI de 411 kW (560 CV).
Comparado con estos modelos, el GS-F es menos potente, pero eso es precisamente lo que lo diferencia. No necesita artificios para impresionar: el puro placer de conducir es el objetivo.
El final de una era
El GS-F se mantuvo en producción hasta 2020, tras lo cual se desechó toda la línea GS. El mercado de las berlinas tradicionales se estaba reduciendo y Lexus se centraba más en los SUV y la electrificación. Pero el GS-F sigue siendo un modelo especial: un homenaje al V8 y una contrapartida extravagante en un mundo de violencia turbo. En otras palabras, un auténtico coche para entusiastas.
