¿Qué significa el impuesto sobre el carbono para los empresarios?
¿En qué se basa el impuesto sobre el carbono para los coches de empresa?
En el Memorándum Presupuestario 2026 y el Plan Fiscal 2026, el gobierno propone concretamente elimpuesto sobre el carbono para los coches de empresa. A partir de 2027, los empresarios tendrán que pagar un impuesto adicional si proporcionan un coche «con emisiones de CO₂», es decir, con motor de combustible, a un empleado. El
Este impuesto se denomina «pseudoimpuesto final». En este caso, significa que el empresario tiene que pagar el impuesto, además del impuesto ordinario sobre la nómina. No puede repercutir el pseudoimpuesto al trabajador. La tasa coincide con el inicio del régimen europeo de comercio de derechos de emisión, ETS-2, que se espera que encarezca de nuevo el precio de los carburantes entre 11 y 13 céntimos.
¿Cuál es el objetivo?
El objetivo delimpuesto sobrelas emisiones de CO2 de los vehículos de empresa es principalmente cambiar el comportamiento: animar a los empresarios a ecologizar sus flotas de vehículos de empresa y a no ofrecer a sus empleados ningún vehículo con motor de combustible, o menos. La idea es que el coste adicional de los coches de combustible haga relativamente más atractivos los coches eléctricos.
¿Cómo se calcula la tasa y cuándo?
A partir del 1 de enero de 2027, los empresarios tendrán que pagar una tasa anual del 12% por los coches con emisiones de CO₂. No sobre el número de kilómetros recorridos, sino sobre el valor de catálogo (IVA y BPM incluidos), si esos coches se utilizan también de forma privada y ese uso privado entra dentro del régimen de prestación adicional imponible.
Nota: para elimpuesto sobre las emisiones de CO2, los desplazamientos al trabajo sí cuentan como uso privado, mientras que para la adición regular a los ingresos, los desplazamientos al trabajo se consideran uso profesional. Por tanto, incluso el empresario de alguien que no añade a su renta imponible y conduce menos de 500 kilómetros de forma privada según las normas de la renta imponible adicional estará sujeto alimpuesto sobre las emisiones de CO2.
Para los coches puestos en circulación antes del 1 de enero de 2027, existe un régimen transitorio. Para esos coches, no hay que pagarel impuesto sobre las emisiones de CO2 hasta el 17 de septiembre de 2030.
¿Quién debe pagar elimpuesto sobre el carbono?
La tasa la paga explícitamente el empresario que proporciona el coche. No puede repercutir esta tasa sobre el trabajador. Cualquier contribución propia del trabajador por el uso privado del coche de empresa no afecta al importe de latasa de CO2.
Uso privado y excepciones
Elimpuesto sobrelas emisiones de CO2 de los vehículos de empresa con motor de combustible se aplica si el vehículo puede utilizarse también con fines privados. Los desplazamientos al trabajo se clasifican como uso privado según el nuevo régimen, independientemente de cómo se consideren en la adición. Por supuesto, los vehículos locales totalmente libres de emisiones (es decir, los coches eléctricos) están exentos, al igual que, en principio, los coches que se utilizan (o pueden utilizarse) exclusivamente para fines profesionales y no privados. El uso privado incidental en caso de fuerza mayor o circunstancias especiales puede quedar fuera de la aplicación delimpuesto sobre las emisiones de CO2, siempre que el empresario pueda demostrarlo.

¿Qué significa esto para el empresario?
Para el propio empresario, nada cambia fiscalmente. La prestación adicional imponible para uso privado se mantendrá según las normas vigentes. En la práctica, para el trabajador sí significa que tendrá menos opciones de coches (más baratos) con motor de gasolina o que ya no se le dará esa opción.
La carga del coste adicional recaerá enteramente en el empresario. Por tanto, puede hacer otras elecciones: puede decidir proporcionar sólo coches de emisiones cero a sus empleados para evitar el recargo.
Evolución y efectos
La introducción delimpuesto sobrelas emisiones de CO2 de los vehículos de empresa aún no es definitiva. En el momento de redactar este informe, tanto la Cámara Baja como la Alta aún tienen que ponerse de acuerdo sobre el Plan Fiscal 2026. Por tanto, todavía pueden cambiar algunos detalles, como el nivel del tipo impositivo y los pormenores del régimen transitorio.
Entre las posibles opciones alternativas para los empresarios está la de proporcionar un presupuesto de movilidad en lugar de un coche. Con la posibilidad de que los empleados opten por un coche privado de gasolina en lugar de ese coche de empresa.
También podría producirse un efecto de anticipación: las empresas seguirán comprando el mayor número posible de coches con motor de combustible en 2026 para evitar el gravamen con las antiguas normas hasta el 17 de septiembre de 2030.
CO2 yemisiones de CO2
El CO₂ (dióxido de carbono) es un gas liberado por la combustión de combustibles fósiles (gasolina, gasóleo, gas natural, carbón) y todo tipo de procesos industriales. Estas emisiones contribuyen al efecto invernadero y al cambio climático. Unas emisiones excesivas provocan cambios en los patrones meteorológicos, el deshielo y la subida del nivel del mar. El gobierno cuenta con encarecer las emisiones de carbono para regular el comportamiento.
¿Pueden los Países Bajos salvar el clima con este impuesto? Encarecer las emisiones de CO₂ y otros incentivos fiscales es principalmente simbólico, además de estar dirigido a la ambición nacional, la innovación y el cambio de comportamiento. Que sea suficiente depende de la cooperación a nivel europeo, del progreso tecnológico y de los esfuerzos internacionales. La crítica común es que los gravámenes nacionales adicionales crean principalmente cargas adicionales sin cambiar mucho en general. Además, las alternativas libres de emisiones distan mucho de estar siempre disponibles, por lo que encarecerlas por sí solas no solucionará nada.
Tasa de CO₂ dirigida a los empresarios
En pocas palabras, el nuevo gravamen del CO₂ para los coches de empresa (en forma del llamado pseudoimpuesto final) está pensado para obligar a los empresarios a eliminar progresivamente los coches de combustible de empresa. El impuesto -calculado sobre el valor de catálogo del coche- debe pagarlo el empresario. No puede repercutirla al trabajador. El impuesto no se aplica a los coches eléctricos.
Ya existe un impuesto sobre el carbono para la industria, destinado a reducir las emisiones de las grandes empresas industriales con incentivos económicos. El gabinete saliente tiene previsto suprimir o reducir este impuesto industrial. Como la misma idea de encarecer las emisiones de CO₂ se extiende ahora a la política de movilidad, los empresarios esperan lo mismo para el pseudoimpuesto sobre lasemisiones de CO2 de los coches de empresa con motor de combustible.

