Atrevido: BYD quiere conquistar Japón con este coche insólito
Coche Kei
Mientras que marcas como Toyota, Suzuki y Honda han mantenido el segmento de los kei-cars bajo un férreo control durante décadas, el fabricante chino BYD pronto se adentrará en el santo de los santos del mundo automovilístico japonés: el kei-car. El segmento de los coches urbanos ultrapequeños simboliza la eficiencia, la modestia y el orgullo nacional japoneses.
Para los que le hayan perdido la pista: un kei car (pronunciado kee-kar) es un microcoche típico japonés, creado tras la II Guerra Mundial para ofrecer un transporte asequible a todo el mundo. Sus dimensiones están establecidas por ley: un máximo de 3,40 metros de largo, 1,48 metros de ancho y 2,00 metros de alto. El motor no puede superar los 660 cc, aunque actualmente los fabricantes optan cada vez más por la propulsión eléctrica.
Un kei car chino para Japón
En el próximo Salón del Automóvil de Tokio, BYD presentará su primer kei car eléctrico, totalmente desarrollado según las estrictas normas japonesas. Esto es especial, ya que nunca antes BYD había fabricado un coche exclusivamente para un mercado extranjero. El coche tiene una batería de 20 kWh con una autonomía de unos 180 kilómetros, suficiente para el ajetreado tráfico de las ciudades de Tokio u Osaka. La carga rápida es posible hasta 100 kW.

Puertas correderas y detalles inteligentes
En cuanto al diseño, BYD se aferra a la forma tradicional de roca, según las fotos espía que han aparecido en Internet. Piensa en anguloso, alto y, sobre todo, práctico. Es probable que los voladizos cortos y el techo alto hagan que el espacio interior sea sorprendentemente generoso. El coche parece tener puertas correderas, lo que debería facilitar la entrada y salida de los estrechos aparcamientos japoneses.

Un movimiento audaz
Japón tiene fama de ser un mercado difícil para las marcas extranjeras. Incluso gigantes como Volkswagen, Hyundai y Ford apenas se han hecho un hueco allí. Sin embargo, BYD cree que hay sitio para un actor extranjero. Se dice que el precio del BYD kei car es de unos 2,5 millones de yenes, equivalentes a unos 17.000 euros. Esto lo hace más barato que muchos competidores populares. Los chinos esperan así atraer a los jóvenes japoneses que sí quieren conducir eléctricos pero no tienen el presupuesto para modelos populares como el Nissan Sakura o el Mitsubishi eK X EV.
Véase también: BYD DOLPHIN SURF (2025): ¡este VE cuesta 9.000 euros en China! – REVISIÓN – AutoRAI TV
