70 años de Citroën DS: un elegante homenaje en las calles de París
Reunión en el Parque André Citroën
Los días 18 y 19 de octubre de 2025, más de 200 orgullosos propietarios reunieron sus piezas de exposición en el Parque André Citroën. Allí, los mejores ejemplares del DS -desde los primeros modelos con el característico «morro de rana» hasta las versiones posteriores de líneas elegantes- resplandecían bajo el sol otoñal.
La composición internacional era sorprendente: más del 70% de los coches participantes procedían de toda Europa, con una delegación holandesa notablemente numerosa, de unos 50 coches. DS Automobiles y L’Aventure DS, la organización que gestiona el patrimonio de DS y SM, también estuvieron presentes con varios modelos especiales y concept cars.

Un clásico con clase
Un DS perfecto es ahora un bien valioso: algunas versiones están valoradas en más de 200.000 euros. El DS no sólo es sinónimo de elegancia, sino también de una pieza única de ingeniería y diseño franceses que se adelantó a su tiempo. El evento contó con cuatro modelos muy especiales de la rica herencia DS:
- DS 19 «ELV 31» (1955) – el DS más antiguo conocido en el mundo, un modelo de preproducción construido a mano en la antigua fábrica del Quai de Javel.
- DS 19 Globos (1959) – un imaginativo concepto de coche sin motor, apoyado sobre globos que simbolizan la suspensión hidroneumática.
- ID 19 UK (1961) – una rara versión con volante a la derecha de la fábrica de Citroën en Slough, Inglaterra.
- DS 21 Pallas (1968) – vehículo de demostración con el frontal actualizado con faros dobles, tal como se presentó en el Salón del Automóvil de 1967.





Además, DS Automobiles y L’Aventure DS mostraron el nuevo DS nº 4 y el DS nº 8. Dos espectaculares concept cars, el DS AERO SPORT LOUNGE y el DS E-TENSE PERFORMANCE, mostraron cómo es el futuro de la marca: vanguardista, sostenible y potente, con hasta 815 CV de potencia eléctrica.



Concurso de elegancia
Uno de los momentos culminantes del sábado fue el concours d’élégance, en el que 25 modelos DS especiales fueron presentados por mujeres propietarias. El jurado estaba presidido por Henri-Jacques Citroën, nieto del fundador de la marca, André Citroën. El domingo llegó el momento culminante: un desfile de 200 DS por el centro de París, con escolta policial. El desfile partió de la avenida Foch y pasó por lugares emblemáticos como la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo y el Louvre. A lo largo del recorrido, los espectadores animaban y saludaban como si pasaran estrellas de cine. Detalle curioso: justo una hora antes se había producido un espectacular robo de joyas en el Louvre. Coincidencia o no, al menos proporcionó una anécdota especial a los participantes.

Flotando por París
El acontecimiento de dos días evocó profundas emociones para muchos. Para el público francés, fue un viaje nostálgico a su juventud; para los participantes, un orgulloso homenaje a su herencia cuidadosamente conservada. Porque una cosa es cierta: la sensación de confort, el elegante deslizamiento sobre el asfalto parisino -ese carácter flotante del Citroën DS- sigue siendo insuperable incluso setenta años después.
Véase también: ¿Vuelve el SNOOK a la carretera? DS No8 – RESEÑA – AutoRAI TV






