¿Por qué los coches aún no tienen esto? Cinturones de seguridad que te mantienen caliente
¿Por qué calentar el cinturón de seguridad?
La lógica es sencilla: calentar mediante el contacto directo con tu cuerpo es mucho más eficaz que soplar aire caliente por todo el interior. Esto cuenta especialmente en los coches eléctricos, porque un motor eléctrico apenas produce calor residual. Y un calefactor eléctrico consume electricidad. Cada grado que necesitas para calentar menos inmediatamente se traduce en más kilómetros de autonomía. Los asientos y el volante calefactados ya lo demuestran, y algunas marcas están experimentando incluso con reposabrazos calefactados. ¿El siguiente paso? Un cinturón de seguridad que te caliente agradablemente en dos minutos.
Gran efecto
Según el proveedor ZF Lifetec, el calentamiento del cinturón puede añadir hasta un seis por ciento de autonomía adicional. Puede parecer una diferencia pequeña, pero para los fabricantes de coches es mucho más barato que incorporar baterías más grandes. Además, las baterías rinden menos en invierno, así que todo ayuda.
El sistema en sí es sorprendentemente sencillo: dentro del cinturón hay unos cables ultrafinos que calientan el pecho y las caderas. Con un grosor de sólo 1,3 milímetros, el cinturón sigue siendo prácticamente igual que ahora. Así que los fabricantes apenas tienen que ajustar sus diseños.
Control inteligente
La tecnología no requiere más energía que un cargador de teléfono, pero puede aumentar hasta 60 vatios si hace mucho frío. No tienes que pulsar ningún botón: los sensores miden la temperatura, la luz solar e incluso el calor de tu piel para elegir automáticamente la potencia adecuada. En cualquier caso, es bastante probable que este tipo de artilugio se encuentre en muchos modelos eléctricos dentro de unos años. Después de todo, ¿por qué no?
