Dirección por cable: ¡dirección sin conexión directa!?
¿Qué es la dirección asistida?
En los sistemas de dirección tradicionales, el volante y las ruedas delanteras están unidos mecánicamente mediante una columna de dirección. Con la dirección asistida por cable, este vínculo físico desaparece y la dirección es completamente electrónica. Cuando el conductor mueve el volante, los sensores lo registran y envían señales a una unidad de control electrónica. Ésta calcula cuánto deben girar las ruedas y controla los actuadores para conseguirlo. Este sistema es similar a la tecnología «fly-by-wire» de la aviación, en la que los movimientos del volante del piloto también se transmiten electrónicamente.
¿Cómo funciona exactamente el sistema de dirección asistida?
En lugar de una transmisión mecánica fija, el software determina la reacción directa de la dirección. El ordenador central no sólo analiza el movimiento de la dirección, sino que también tiene en cuenta factores como la velocidad y las condiciones de conducción. A velocidades bajas, como al aparcar o tomar curvas, las ruedas giran con más fuerza con un pequeño movimiento de la dirección, por lo que se necesita menos intervención de la dirección. En autopista, ocurre lo contrario: la dirección se vuelve menos directa, proporcionando más estabilidad y estabilidad direccional.
Como con la dirección asistida por cable no hay conexión física entre el volante y las ruedas, falta la respuesta natural de la superficie de la carretera. Para compensarlo, el sistema puede proporcionar una respuesta háptica a través del volante. Esto significa que se simulan las vibraciones y la contrapresión, de modo que el conductor sigue teniendo la sensación de agarre y resistencia, similar a la de un sistema de dirección tradicional.

¿Qué ocurre en caso de avería?
Una pregunta importante es qué ocurre cuando se avería el sistema de dirección asistida. ¿Seguirás controlando el coche si no hay conexión directa entre el volante y las ruedas? Afortunadamente, los sistemas de dirección asistida modernos están diseñados con varias capas denominadas redundantes. Se trata de sistemas adicionales que están preparados como reserva si algo va mal. Si falla un componente, un componente de reserva asume automáticamente su función. En algunos coches con dirección asistida por cable, hay incluso otra conexión mecánica (de emergencia) que se activa en caso de fallo. Otros modelos se basan totalmente en alternativas electrónicas. Estos sistemas de seguridad son obligatorios para cumplir la estricta normativa de control de vehículos.
Ventajas y desventajas de la dirección asistida por cable
Un sistema de dirección por cable ofrece más libertad de diseño. Sin una barra de dirección fija, los diseñadores pueden reorganizar el interior y optimizar la posición de los asientos o la forma del salpicadero, por ejemplo. La experiencia de conducción también se beneficia: la respuesta de la dirección puede ajustarse digitalmente para adaptarse a las condiciones o a las preferencias del conductor. Piensa en una dirección más directa en las curvas o, por el contrario, en un comportamiento más tranquilo en autopista. Una posible ventaja adicional de la dirección electrónica es el ahorro de peso. Al eliminar la columna de dirección tradicional, el vehículo puede ser más ligero. En la práctica, sin embargo, esta ventaja se ve compensada en parte por los componentes adicionales necesarios para los sistemas de seguridad y respaldo. Aun así, puede suponer un ahorro, sobre todo si se combina con un ahorro de espacio en el interior.
Frente a las ventajas, también hay claras desventajas. La dirección asistida por cable hace que el coche sea técnicamente más complejo al hacer que la dirección dependa completamente de sensores, software y actuadores. Debido a los sistemas de respaldo de seguridad, el coche dispone de dos sistemas de dirección en lugar de uno, por así decirlo. Esta complejidad puede provocar mayores costes de desarrollo y mantenimiento. Además, el sistema es más propenso a fallar que un sistema de dirección mecánico tradicional. Al fin y al cabo, los componentes electrónicos también pueden fallar, por ejemplo debido a la humedad o a un sensor defectuoso. Por último, la tecnología conlleva costes adicionales. Desarrollar e integrar un sistema de dirección por cable fiable es más caro que una solución convencional, lo que en última instancia puede suponer un precio de venta más elevado.

¿Qué coches tienen ya dirección asistida?
La dirección asistida por cable sigue siendo una tecnología relativamente nueva, pero ya hay algunos modelos de producción en el mercado equipados con ella. En 2013, el Infiniti Q50 fue uno de los primeros coches con sistema de dirección asistida, combinado con un enlace mecánico de emergencia en caso de fallo del sistema. El siguiente «coche» con dirección asistida por cable no apareció hasta 2024, en forma del futurista Tesla Cybertruck. El Cybertruck utiliza una dirección totalmente electrónica, sin embrague mecánico. Desde el año 2025, el Lexus RZ 450e también está disponible con dirección asistida. Lo mismo ocurre con el Toyota bZ4X, técnicamente muy relacionado. En ambos coches, el sistema está disponible como opción.
Conclusión
La dirección asistida por cable está cambiando radicalmente la forma de conducir. La tecnología está aún en los inicios de su desarrollo, pero los primeros coches con este sistema ya están mostrando lo que es posible. Más libertad de diseño, dirección más adaptable y potencialmente menos peso son ventajas evidentes. Al mismo tiempo, el sistema también plantea retos. Es complejo, más caro de desarrollar y más propenso a fallar que un sistema de dirección tradicional. Además, a algunos conductores les resulta desagradable que el volante ya no esté (siempre) conectado físicamente a las ruedas, una barrera psicológica que los fabricantes también tienen que superar.
